Nuestra orientación

Tenemos un marco de trabajo esencialmente gestáltico.
Si bien, integramos el conocimiento y las herramientas de la Psicología Cognitivo Conductual.

PSICOLOGÍA COGNITIVO-CONDUCTUAL

La Psicología Cognitivo Conductual, nos ofrece un conocimiento contrastado científicamente sobre los trastornos psicológicos: su génesis y su mantenimiento; así como un conjunto de técnicas de intervención.
Facilita el entendimiento y la intervención sobre las relaciones entre mente, cuerpo y conducta.

Mente -
lo que pienso - (pensamientos, creencias, percepciones…)
Cuerpo –
lo que siento - (reacciones fisiológicas, sistema nervioso, emociones…)
Conducta -
lo que hago - (comportamiento, interacción con el medio, hábitos…)

GESTALT

La gestalt es un tipo de terapia que confía en el desarrollo del potencial humano, a nivel emocional, corporal, intelectual y trascendental.

Desde el trabajo emocional aprendemos a hacer legítimas todas nuestras emociones. Tomando conciencia, expresando y responsabilizándonos de lo que sentimos; en lugar de gastar nuestra energía controlando, culpabilizándonos o justificándonos.

En la terapia es importante profundizar en la comprensión, a nivel mental, de lo que estamos experimentando; sin que la razón nos separe de la conciencia de las emociones y del cuerpo.
También a nivel mental aprendemos a “actualizarnos” : liberándonos de creencias sobre nosotros mismos y los demás, que nos limitan; ajustando las exigencias y las idealizaciones, que nos separan de la realidad y obstaculizan la satisfacción de nuestras necesidades.

Cada momento que vivimos se experimenta en nuestro cuerpo, nos demos cuenta de ello o no. (Por ejemplo, si necesito agua sentiré sed, si me alegro sentiré cómo se expande mi pecho, si mis músculos se tensan y se agita mi respiración puede que esté experimentando miedo…).
Por tanto trabajamos también a nivel corporal, tomando el cuerpo como guía para conectar con nuestros procesos internos; para acceder a nuestros conflictos emocionales, a nuestras necesidades y también a nuestra riqueza interior.
Desde el trabajo corporal también se facilita la expresión de estos procesos internos, y su transformación.